En la tarde de ayer, los niños y niñas que se preparan para recibir su Primera Comunión vivieron una experiencia muy especial. Las Hermanas del Santísimo Sacramento y de la Inmaculada tuvieron la gentileza de abrirnos las puertas de su convento y compartir con nosotros un entrañable encuentro.
Durante la visita, nuestras hermanas religiosas mantuvieron un bonito diálogo con los chic@s, en el que contaron su experiencia de vida y respondieron con amabilidad y cercanía a todas las preguntas que surgieron. Fue un tiempo de escucha, aprendizaje y reflexión, que ayudó a todos a conocer mejor el valor de la vocación y la entrega a los demás.
Agradecemos de corazón a las hermanas por permitirnos entrar en su casa y ofrecernos este rato tan enriquecedor, lleno de fe, alegría y testimonio.



